La inseminación intrauterina consiste en depositar una muestra de semen preparada en el útero cerca de la ovulación. Puede utilizar semen de la pareja o de un donante. No se extraen óvulos ni se transfieren embriones: para lograr el embarazo todavía deben producirse la fecundación y la implantación dentro del cuerpo.
Cuándo puede ser una opción
Antes de proponerla se revisan la ovulación, las trompas y, cuando corresponde, el semen. Una obstrucción bilateral de las trompas impide que esta técnica resuelva el problema. Un factor masculino importante puede hacer preferible otro tratamiento. La HFEA explica estas diferencias entre inseminación y FIV.
Necesitar semen de donante no significa, por sí solo, tener infertilidad. En ese contexto la elección del tratamiento debe atender también a la salud reproductiva de quien va a gestar.
Para la infertilidad sin causa aparente, la guía de ESHRE contempla inseminación con estimulación como primera opción en personas seleccionadas. La decisión de pasar a FIV se individualiza según edad, duración de la búsqueda, tratamientos previos y pronóstico. Las reglas de financiación de otro país no sirven para determinar la indicación clínica en España.
Ciclo natural o con estimulación
En un ciclo natural se identifica el momento de la ovulación. En un ciclo estimulado se añaden medicamentos y controles para seguir el desarrollo folicular. Los folículos son las estructuras donde pueden madurar los óvulos; contar folículos no equivale a contar embarazos posibles con exactitud.
Si crecen demasiados, el equipo puede cancelar la inseminación para evitar un embarazo múltiple. Pregunta qué protección debes utilizar si se cancela: mantener relaciones sin protección puede conservar ese riesgo aunque no se realice la técnica. No cambies la medicación para intentar aprovechar el ciclo por tu cuenta.
Qué ocurre el día del procedimiento
El laboratorio prepara la muestra y se comprueba la identidad de las personas y del material. Con un espéculo se visualiza el cuello uterino y se introduce un catéter fino para depositar el semen. Suele ser un procedimiento breve, sin anestesia, aunque puede causar molestias o un cólico pasajero. El NHS describe el procedimiento y la recuperación inmediata.
Comunica si las exploraciones vaginales te producen dolor o ansiedad. Puedes pedir que te expliquen cada maniobra y que paren si lo necesitas. Antes de salir, confirma cuándo puedes retomar tus actividades y qué hacer si aparece sangrado o dolor.
La prueba y el seguimiento
Haz el test en la fecha indicada. Adelantarlo puede dar un resultado difícil de interpretar, especialmente si se ha utilizado una medicación que contiene hCG. Un resultado negativo requiere revisar el plan; uno positivo inicia el seguimiento del embarazo, no demuestra por sí solo su localización ni su evolución.
Contacta con la unidad si aparece dolor persistente, fiebre o malestar importante. El dolor intenso, el desmayo, la dificultad respiratoria o un sangrado abundante necesitan atención urgente. Si hubo estimulación, informa de ello a quien te atienda.
Preguntas que ayudan a decidir
Pide una estimación para personas con tus características y aclara si la cifra expresa embarazo o nacimiento, por intento o tras varios ciclos. Solicita también un punto de revisión: cuántos intentos se plantean y qué hallazgos cambiarían esa propuesta.
El presupuesto, si procede, debería distinguir consultas, controles, semen de donante, medicación y cancelaciones. Anotar estas respuestas permite comparar planes que a primera vista parecen equivalentes, pero incluyen actuaciones distintas. La decisión no tiene que tomarse durante la misma consulta en la que recibes la propuesta.