Si te encuentras muy mal o crees que hay una emergencia, busca atención ahora. No necesitas terminar de leer esta guía. En España, llama al 112 ante una emergencia; en otro país, utiliza el número local. Para síntomas obstétricos urgentes, contacta con tu maternidad o acude al servicio indicado por tu equipo.

Esta página ayuda a reconocer motivos de consulta, pero no permite descartar complicaciones. No es necesario tener todos los síntomas de una lista, ni que el dolor alcance una puntuación concreta, para pedir ayuda. Si algo te preocupa o notas un cambio importante, explícalo.

Señales que requieren atención urgente

Los CDC reúnen señales de alerta materna que pueden aparecer durante el embarazo o después del parto. Entre ellas están:

Síntoma Qué hacer
Dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayo o convulsiones Busca atención inmediata; con una emergencia, llama al 112.
Sangrado abundante o dolor abdominal intenso y persistente Solicita valoración urgente, especialmente si hay mareo o debilidad.
Dolor de cabeza intenso que no cede, alteraciones visuales o dolor bajo las costillas Contacta de inmediato para valoración.
Fiebre de 38 °C o más, o un deterioro importante del estado general Pide atención sin esperar a la próxima revisión.
Dolor e hinchazón marcados de una sola pierna Necesita valoración urgente.
Riesgo inmediato de hacerte daño o de dañar al bebé Busca ayuda de emergencia y procura estar acompañada.

La tabla no recoge todas las situaciones posibles. Si estás sola y muy mareada o débil, pide ayuda; no conduzcas tú para acudir. Indica que estás embarazada o que has dado a luz recientemente.

Menos movimientos del bebé: llama sin esperar

Cuando ya reconoces el patrón de movimientos, una disminución, ausencia o cambio claro debe motivar contacto inmediato con la maternidad. No esperes al día siguiente, aunque sea de noche. El NHS explica que los movimientos deben continuar hasta el parto.

No hay un número único normal para todos los bebés. Importa conocer su patrón y comunicar un cambio. Si a las 24 semanas todavía no los has percibido, informa a tu equipo para que te orienten y valoren.

No retrases la llamada intentando estimular al bebé con azúcar, bebidas frías o ejercicio. Un Doppler doméstico o una aplicación que permita oír algo parecido a un latido no comprueba el bienestar fetal. Tampoco debes atribuir menos movimientos a que al final del embarazo «no tiene sitio».

Si ya te valoraron por este motivo y vuelve a ocurrir, contacta de nuevo. Una comprobación anterior no descarta un cambio posterior.

La guía completa de movimientos del bebé explica las primeras sensaciones, los límites del recuento y qué puede incluir la valoración cuando se mueve menos.

Sangrado: por qué merece una valoración

El sangrado puede tener distintas causas y no siempre significa una pérdida. Pero la cantidad, las semanas, el dolor y el estado general cambian la urgencia. La información del NHS sobre sangrado vaginal recomienda solicitar orientación en vez de asignarle una causa por el color.

Al inicio del embarazo, dolor intenso en un lado, dolor en la punta del hombro, mareo o desmayo pueden requerir descartar un embarazo ectópico. No esperes a una ecografía programada si aparecen síntomas importantes.

Más adelante, un sangrado no debe confundirse sin valoración con la pérdida del tapón mucoso. Si es abundante, tienes dolor o te encuentras mal, la atención es urgente. Describe qué está ocurriendo, pero no retrases la salida para medir una cantidad exacta.

Dolor de cabeza, visión y preeclampsia

La preeclampsia puede aparecer desde la segunda mitad del embarazo y también después del nacimiento. A veces los controles detectan alteraciones antes de que haya molestias; por eso las revisiones siguen siendo importantes aunque te sientas bien.

Un dolor de cabeza intenso que no mejora, cambios de visión, dolor en la parte alta del abdomen o hinchazón brusca de cara y manos necesitan valoración. No hace falta que aparezcan todos a la vez.

Si te han enseñado a medir la tensión en casa, sigue los límites y el plan de contacto que te hayan dado. Una lectura doméstica aislada no debe utilizarse para descartar síntomas de alarma. Tomar aspirina prescrita tampoco elimina la necesidad de consultar.

Pérdida de líquido y parto antes de tiempo

Si sospechas que has roto la bolsa, llama a la maternidad aunque no tengas contracciones. Explica cuándo empezó, si continúa y el color y olor del líquido. No esperes a confirmar por tu cuenta si es orina o líquido amniótico.

Antes de 37 semanas, contracciones que hacen pensar en parto, presión pélvica nueva o pérdida de líquido necesitan consulta. No utilices la misma regla de frecuencia que te hayan explicado para el final del embarazo. La guía de señales de parto desarrolla cómo registrar y comunicar los síntomas.

Si existe fiebre, líquido de color verdoso o marrón, sangrado o menos movimientos, comunícalo de inmediato. No intentes provocar más contracciones para comprobar qué está pasando.

Vómitos, fiebre y síntomas de infección

No retener líquidos, orinar muy poco, perder peso o encontrarte muy débil son motivos para pedir atención. La gravedad de los vómitos no se valora solo por el número de episodios. Nuestra guía de náuseas e hiperémesis explica cómo describir el problema y qué opciones pueden valorar.

Con fiebre, dolor al orinar, dolor abdominal o un empeoramiento importante, no lo atribuyas automáticamente a una molestia habitual del embarazo. Una infección puede necesitar tratamiento. Evita tomar antibióticos sobrantes o combinar medicamentos por tu cuenta para «esperar a ver».

Si el cuadro empieza tarde en el embarazo, o cambia respecto a las náuseas que conocías, explica esa diferencia. El contexto y los síntomas acompañantes ayudan a decidir qué comprobar.

Dolor de una pierna o falta de aire

La trombosis venosa profunda puede producir dolor e hinchazón, a menudo en una pierna. Necesita valoración urgente. No intentes resolver una hinchazón asimétrica y dolorosa solo con masaje o ejercicio.

Si aparece dificultad para respirar, dolor torácico o desmayo, busca ayuda inmediata. Aunque el embarazo pueda cambiar la sensación de esfuerzo, una falta de aire importante o repentina no debe normalizarse sin valoración.

Picor intenso: consulta aunque no parezca una emergencia

El picor puede tener causas leves, pero cuando es intenso, afecta a palmas o plantas, empeora por la noche o aparece sin una erupción clara, conviene contactar con el equipo sin esperar a una cita lejana. El NHS explica la colestasis del embarazo, una de las causas que puede ser necesario estudiar.

No se diagnostica por el picor solamente. Si persiste después de una primera valoración, vuelve a comunicarlo y sigue las instrucciones sobre revisión o pruebas. Una crema puede aliviar una sensación sin responder a la causa.

Las alertas también importan después del parto

Al buscar atención, menciona el embarazo reciente aunque el motivo parezca no estar relacionado. Los CDC recuerdan que pueden aparecer complicaciones maternas después del nacimiento, y las necesidades de seguimiento no terminan al recibir el alta.

Sangrado muy abundante, fiebre, dolor torácico, dificultad respiratoria, dolor de cabeza intenso o deterioro del estado general necesitan atención. Confusión importante, alucinaciones o un cambio mental brusco también requieren valoración urgente. La guía de depresión posparto distingue síntomas frecuentes de situaciones de emergencia.

Qué comunicar y qué hacer si no consigues contactar

Di tus semanas o la fecha del parto, el síntoma principal, cuándo empezó, si empeora y qué otros síntomas hay. Añade enfermedades relevantes y medicamentos, sin retrasar la atención para preparar un historial perfecto.

Si el problema es urgente y no consigues hablar con tu equipo, utiliza los servicios de urgencias. Si ya te valoraron pero empeoras o aparecen síntomas nuevos, vuelve a pedir ayuda. Puedes decir con claridad: «Estoy embarazada y esto es diferente de lo que me ocurría antes».

¿Consultar y que todo esté bien significa que exageré?

No. La valoración sirve precisamente para distinguir situaciones que necesitan tratamiento de otras que permiten seguir con tranquilidad. No necesitas acertar el diagnóstico antes de llamar.

¿Puedo fiarme de una fotografía o de una aplicación?

Pueden ayudarte a recordar información, pero no sustituyen una evaluación. No uses una respuesta automatizada, un número aislado o una imagen como garantía de que no hay un problema.