La histerosalpingografía, o HSG, es una prueba de imagen que utiliza contraste y rayos X para observar la cavidad del útero y comprobar si el contraste pasa por las trompas. Puede formar parte de un estudio de fertilidad, pero no mide la calidad de los ovocitos ni confirma que todas las etapas necesarias para concebir funcionen correctamente.

Antes de realizarla, deberían explicarte qué pregunta intenta responder en tu caso, qué molestias puede producir y qué alternativas existen. Puedes pedir aclaraciones antes de dar tu consentimiento.

Preparación: el calendario importa

La prueba debe organizarse evitando un embarazo. El centro te indicará en qué momento del ciclo acudir, qué precauciones anticonceptivas seguir y si necesitas una prueba de embarazo. Un test negativo demasiado temprano no sustituye esas instrucciones.

La información de Cambridge University Hospitals explica esa preparación. Si has tenido relaciones sin protección, un retraso, sangrado inesperado o posibilidad de embarazo, comunícalo antes de acudir; no intentes resolver la duda por tu cuenta eligiendo una fecha.

Informa de infección pélvica previa, síntomas de infección, alergias o reacciones anteriores a contrastes. Pregunta si necesitas alguna prueba previa o medicación y cómo tomarla. Los antibióticos preventivos y la analgesia no son idénticos para todas las pacientes: sigue tu pauta, no una receta encontrada en otro folleto.

Qué suele ocurrir durante la exploración

Se coloca un espéculo para ver el cuello uterino y un pequeño catéter para introducir el contraste. Se obtienen imágenes mientras el líquido rellena la cavidad y, si puede pasar, atraviesa las trompas. El personal puede pedir cambios de posición.

Pueden aparecer cólicos parecidos a los menstruales, con intensidad variable. No es necesario soportar dolor intenso en silencio: avisa durante la prueba. Si tienes antecedentes de exploraciones dolorosas, trauma o dificultad con el espéculo, comunícalo con antelación para planificar apoyo y ajustes.

El folleto de Rotherham ofrece otra descripción del procedimiento; las instrucciones de tu propio centro tienen prioridad para la preparación y cuidados posteriores.

Cómo interpretar el resultado

El paso de contraste orienta sobre permeabilidad en ese momento. Que pase no demuestra que la trompa funcione perfectamente en todos sus aspectos. Si no pasa, el hallazgo puede relacionarse con una obstrucción, pero también con espasmo u otras circunstancias técnicas; el especialista decide si hace falta confirmar o ampliar el estudio.

Pregunta si el problema parece afectar a una trompa o a ambas y en qué zona. No traduzcas «una trompa obstruida» como «no puedo quedarme embarazada» sin revisar el resto de la información.

La ASRM incluye el estudio tubárico dentro de una evaluación más amplia. La HSG no diagnostica por sí sola todas las causas de dolor pélvico o endometriosis.

Después de la prueba

Puede haber manchado leve y molestias transitorias. El centro debe indicar qué analgesia puedes usar, cuándo reanudar relaciones y a quién contactar. Sigue esas indicaciones y utiliza el producto de higiene recomendado.

Fiebre, dolor creciente o importante, secreción maloliente, sangrado abundante o mal estado general necesitan valoración rápida. Dificultad respiratoria o signos de reacción alérgica grave requieren asistencia de emergencia. No esperes al informe para consultar síntomas relevantes.

La prueba no garantiza embarazo

A veces se habla del efecto de «lavado» de las trompas. La evidencia depende del tipo de contraste y del contexto, y no justifica prometer embarazo después de la exploración. Pide que separen su objetivo diagnóstico de cualquier posible beneficio adicional, y acuerda qué decisión se tomará cuando esté el resultado completo.